Tip 1
Este es, probablemente, uno de los tips más importantes de toda nuestra lista y, sin embargo, uno de los más ignorados en la práctica formativa cotidiana.
Antes de preparar contenidos, actividades o materiales, lo primero que conviene hacer es decidir qué queremos obtener al final de la actividad formativa.
Qué cambio concreto esperamos producir en nuestros alumnos como resultado de la clase: qué deberían saber, saber hacer o hacer de forma diferente cuando todo haya terminado.
Muchos formadores evitan definir de antemano ese objetivo final. Temen que hacerlo los exponga a críticas si no se alcanza exactamente el resultado previsto.
Como consecuencia, optan por una estrategia poco saludable: esperar al final de la clase y definir como “objetivo” el punto al que, de hecho, se ha llegado.
Es una práctica comparable a lanzar una flecha, correr luego hasta el árbol y dibujar un blanco alrededor del lugar donde se ha clavado.
Empieza siempre por el final: fija el objetivo
